Como cualquier canal de comunicación, las redes sociales tienen su propio lenguaje. En el caso de Twitter tenemos además la limitación de 140 caracteres por publicación. Hoy veremos algunas normas no escritas del lenguaje twittero, para aprovechar al máximo este número de caracteres y escribir tuits más atractivos para nuestros seguidores.
1. Uso de comillas y #hashtags
Debido a la limitación caracteres por cada Tuit:
No es necesario entrecomillar los titulares de las noticias:
Rajoy pide a la UE excluir del déficit las ayudas para contratar jóvenes http://t.co/A4cdTeMyVx
— El Mundo Economía (@ElMundoEconomia) 28 de mayo de 2013
Si queremos compartir una noticia de una fuente ajena, es recomendable para mejorar el entendimiento. También es preferible mencionar la fuente a través de un «vía»:
Leyendo «Rajoy pide a la UE excluir del déficit las ayudas para contratar jóvenes» http://t.co/TdsLsWudEy via @elmundoes
— JuanMa Tello (@JuanMaTello) 28 de mayo de 2013
No es obligatorio utilizar comillas para títulos de publicaciones, libros, programas de radio o de televisión. Y para ahorrar incluso más caracteres podemos poner los nombres como etiquetas o hashtags. Es decir, una palabra (o más, pero sin espacio entre ellas), precedida por el símbolo de la almohadilla «#»
Me encanta la mezcla de jueces de #masterchef, @Pepe_elBohio es bastante cabroncete pero un crack, @SamySpain es la que se mantiene más fría
— natiaz (@natiaz) 4 de mayo de 2013
Cada vez más usuarios de Twitter comentan a tiempo real sus programas de televisión favoritos a través de este sistema. En el ejemplo vemos cómo, además de usar la etiqueta, menciona a otro usuario para interactuar con él. Lo que nos lleva al siguiente punto:
2. Mención de usuarios
Twitter posibilita mencionar a otros usuarios (nos sigan o no, sean famosos o amigos), llamando su atención y pudiendo mantener una conversación pública con ellos.
¿Cómo sabemos que detrás del nombre de usuario de un famoso está esa persona realmente? Por el símbolo azul de su perfil, que significa que Twitter ha verificado su identidad.
3. Mención de fuentes de información
Como adelantábamos en el punto uno, siempre que publiquemos un contenido que no sea propio (redactado por nosotros para nuestro blog, por ejemplo), es recomendable mencionar a la fuente. Podemos hacerlo a través del «vía» o, en cualquier parte del tuit: comentando nuestra opinión sobre el artículo, agradeciendo la información, etc.
Mencionar la fuente original de información aporta valor a nuestro tuit, ya que estamos facilitando a nuestros seguidores que vayan directamente al perfil de dicha fuente a un solo clic.
Imagen: Flickr, CC License. Autor: Marina Noordegraaf